Un servicio. Ante todo creo que la política existe para ayudar a los demás. Los que estamos en la función pública tenemos que tener un solo horizonte: mejorarle la vida a la gente. Si todos trabajamos en ese camino, vamos a construir un país mucho mejor para nosotros y nuestros hijos.

Un trabajo en equipo. Si hay algo que me enseño la política es la importancia de trabajar en equipo. Cuando asumís una responsabilidad pública es fundamental rodearte de gente que te apoye y te ayude a enfocarte, que sea un cable a tierra. Creo que esa es la mejor manera de tomar decisiones políticas, que son decisiones que va a afectar a los demás.

Un trabajo entre todos. Nadie sabe todo, ni tiene porque saberlo. Lo importante es rodearse de los mejores, escuchar a todos los actores y consensuar las soluciones. Siempre trabaje con esa impronta: no importa de donde vengan las ideas, lo que importa es si sirven para ayudar a que las cosas se solucionen.

Una pasión. La política se vive y se siente como una pasión por ayudar a los demás. Así trabajo yo, y así veo que lo hace mi espacio político: Mauricio, Horacio, Gabriela, María Eugenia son dirigentes que admiro, ante todo, por como sienten el servicio público.